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El modernismo dominicano tiene nombre, Guillermo González

Arte y Cultura

El modernismo dominicano tiene nombre, Guillermo González

El Arquitecto dominicano Guillermo González, es considerado por muchos el padre de la Arquitectura moderna dominicana.

Retrato de Guillermo González

Guillermo González considerado como el padre de la arquitectura moderna dominicana, nació en Santo Domingo el 3 de noviembSre de 1900, era hijo de la cubana Georgina Sanchez Campos y el Sr. Gregorio González Lamarche.

Durante sus primeros 6 años viaja con sus padres por La Habana, Filadelfia y Nueva York, regresa a la República Dominicana en el 1907.  Encontrándose ya en el entorno colonial de Santo Domingo desconocido por el hasta entonces, cursa su escuela primaria y secundaria en el colegio Católico Santo Tomas, el más celebrado establecimiento privado de la época, graduándose en el año 1917.

Al término de la secundaria en el año 1917, Guillermo González entra a formar parte del equipo de dibujantes en el Departamento de ingeniería y Construcciones del ministerio de Obras públicas durante el gobierno de la ocupación norteamericana, establecido en el país formalmente desde el 1916. 

En el año 1921 Guillermo González viaja a la ciudad de Nueva York, los motivos de este viaje lo mantienen alejado de la escena local, durante 10 años, según señala el mismo Guillermo en sus escritos, encontrados en los archivos de la universidad de Yale, él se había ido a Nueva York para luchar.

En esos años de autoexilio en los Estados Unidos, González asiste a clases de dibujo artístico como estudiante externo en la universidad de Columbia, en el 1923, es aquí donde Guillermo consolida su vocación y extraordinarias dotes artísticas.

En la época en que predominaba el estilo típico de maestros establecidos de la talla de Bertram Goodhue, quien ilustraba sus proyectos y los bocetos de estudios realizados a las obras clásicas de la arquitectura universal, con una precisión al detalle y exquisito dominio de los medios tales como el lápiz, carboncillo y los demás instrumentos propios de la tradición escolástica arquitectónica, inspiraba a Guillermo quien se decantaba por la escuela tradicional del dibujo a mano libre de técnica mixta, a pesar del desarrollo de los medios y las tecnologías que habrían de transformar para siempre estas artes del oficio.

Durante su período en la universidad de Columbia, Guillermo se desempeña profesionalmente desde el 1922 hasta el 1924 en la oficina de Dennison & Hirons, archs en la ciudad de Nueva York, en su hoja de trabajo, figura su experiencia laboral en despachos como el de Eugene Shoen, Arch, y en el verano del 1928 trabaja para Frederic P. Wiedersum, su propósito era claro, aprovechar al máximo su estancia en los Estados Unidos para adquirir experiencia laboral y la consolidación de su vocación profesional.

Su paso por la Universidad de Yale

El 8 de febrero de 1927, Guillermo González, se inscribe en la facultad de Arquitectura de la escuela de Bellas Artes de la Universidad de Yale, según cuenta el mismo González, fue aceptado en período de prueba, ya que sus créditos no le aseguraban una inscripción regular de todo derecho, a pesar de esta situación, Guillermo se compromete confiando en su destreza y carisma, logrando cursar exitosamente la carrera de 4 años en solo 3 años, desde el 1927 hasta el 1930.

Con apenas un año en la carrera, González recibe el premio Fontainebleau, otorgado por el gobierno francés y que le permitiría cursar un verano en la prestigiosa escuela, situada en las afueras de París, honor que no pudo disfrutar, debido a que solo estaba destinado a estudiantes de nacionalidad norteamericana. Esta distinción mantuvo a González en el liderazgo de su promoción hasta el momento de su graduación, ubicándolo nuevamente frente a la oportunidad de ganar una beca de la matcham traveling fllowship competition, para realizar un viaje de estudios profesionales por Europa, pero en esta ocasión el premio fue concedido a su compañero Theodore Warren Lamb.

El padre de Theodore Lamb empresario adinerado de la ciudad de Chicago, por petición de su hijo, dota de la misma cantidad a Guillermo González, de esta manera, ambos jóvenes, compartieron gran parte del trayecto, aunque Guillermo lo extendió viajando en tercera clase y hospedándose en hoteles de mala muerte, permaneciendo más tiempo que su compañero, recorriendo cada rincón de los países europeos. 

Influencia Europea

El viaje por Europa resultó ser de gran impacto para la formación de Guillermo, definiendo sus grandes influencias, convirtiendo al joven dominicano en un arquitecto moderno y vanguardista, acogiendo las ideas racionalistas y el funcionalismo de la época, tendencias lideradas en Europa por maestros como Le Corbusier, Mies Van der Rohe o Walter Gropius. A su regreso del viaje, González se establece nuevamente en Nueva York, en este período trabaja en el despacho de Francis Keally y Edward Durrell Stone, con quien mantuvo una amistad duradera en el ámbito profesional.

En el año 1932, Guillermo realiza dos viajes importantes, su regreso a Santo Domingo, acontecimiento que se da a conocer en los medios impresos, los cuales destacan sus credenciales académicas y señalan los brillantes triunfos alcanzados por el joven arquitecto dominicano en los Estados Unidos, este viaje lo ejecuta sin propósito de establecerse definitivamente en el país, pero el hecho causó gran impacto en la sociedad dominicana, logrando 3 años más tarde ser nombrado por un decreto firmado por el Lic. Jacinto B. Peynado, el 2 de diciembre de 1935, con el cargo de Miembro del Consejo Administrativo del Distrito Nacional, en sustitución del Señor Barón Fajardo.

El matrimonio González Fernández – Canivell

Otro viaje que realiza González en 1932 es su visita  la ciudad de Málaga, España, donde entre 1931 y 1944 se localizó el servicio diplomático de su padre Don Gregorio, en calidad de Cónsul, es allí donde conoce a la señorita Mercedes Fernández- Canivell, malagueña de familia distinguida, Guillermo en Nueva York y Mercedes en Málaga, mantienen una relación de noviazgo de cuatro años, hasta el 7 de junio de 1936, fecha en la que contraen matrimonio en la ciudad andaluza, ese mismo año la pareja se traslada formalmente a Santo Domingo.

Guillermo González y su esposa Mercedes Fernández – Canivell

Del matrimonio González Fernández-Canivell, nacieron dos hijos, Jorge y Blanca, quienes en la actualidad residen en la ciudad de Málaga, España.

Existe escasa documentación sobre los primeros encargos profesionales de Guillermo González en Santo Domingo, se le vincula a la realización de trabajos de arquitectura efímera, celebraciones, ferias y exposiciones, como la realización de una columna conmemorativa al cambio de nombre a la avenida José Trujillo Valdez, hoy en día Avenida Duarte, donde realiza además el diseño urbano, trabajo demolido década más tarde al finalizar de la dictadura. Otro trabajo realizado por González, fue el pabellón dominicano en la Feria de exposición inter antillana de San Juan, Puerto Rico.

En el 1935, González gana por concurso la construcción del parque Ramfis, conocido hoy como el Parque Eugenio María de Hostos, inaugurado el 26 de noviembre de 1937, el parque de estilo clásico y sobrio, de gran elegancia y simetría, fue por décadas uno de los lugares turísticos más visitados del país, considerado como la opera prima de González, es de las pocas obras del siglo XX que han sido restauradas conservando su uso original.

Vista del Parque Ramfis, actual parque Eugenio María de Hostos

La obra fue catalogada para la época como el mejor Parque de las Antillas, ya que era un diseño dotado de una biblioteca, piscina, acuario, terraza para patinar, pista para bicicleta, pabellones para conciertos, salón para cine y variados juegos infantiles. Fue sembrado con almendros y robles rosados.

El inicio de la modernidad dominicana

El inicio de la modernidad comienza irónicamente en el centro histórico de la ciudad de Santo Domingo, para este entonces Guillermo González se encontraba trabajando en la firma González y González, empresa que lideraba junto con su hermano el Ingeniero Alfredo González Sánchez.

Ing. Alfredo González, hermano y socio de GG.

El propietario de la compañía tabacalera, Don Anselmo Copello, reconoce en los González el talento y la entrega suficiente para encargarles su nuevo edificio de oficinas, que habría de realizarse sobre el eje central del centro histórico, calle el conde esquina Sánchez. Obra conocida hasta la actualidad como el Edificio Copello.

Edificio Copello, Ciudad Colonial, 1938

El edificio Copello, realizado en 1938, representa la primera pieza íntegramente hecha de la arquitectura moderna dominicana, la construcción fue dirigida solamente por Alfredo González, mientras Guillermo se encontraba en Málaga con su familia, es en este edificio, donde González y González establecen sus oficinas durante varios años, realizando un gran número trabajos en conjunto hasta su separación profesional tiempo más tarde.

Espectaculares escaleras internas del edificio Copello.

Para el 1939, después de inaugurado el edificio Copello, Guillermo encontrándose aun en España, recibe el encargo para realizar el pabellón dominicano en la Feria Mundial de Nueva York, en esta ocasión la realización de una nueva obra arquitectónica efímera, le proporciona a Guillermo la condecoración como ciudadano distinguido de la ciudad de Nueva York.

Debido al éxito obtenido la credibilidad profesional de González aumentó, logrando 16 años más tarde ser elegido para dirigir el proyecto más ambicioso jamás emprendido en el estado dominicano, La Feria de La paz y la confraternidad del mundo Libre.

Durante la participación de González en el pabellón dominicano en la ciudad de Nueva York, recibe el encargo para incursionar en la fabricación de obras hoteleras, el proyecto, Hotel Jaragua, para muchos su obra maestra.

Hotel Jaragua, su obra maestra

El hotel Jaragua produce una sacudida en la cultura arquitectónica dominicana, nadie esperaba algo así de moderno, diferente y nuevo, jóvenes estudiosos acudían a la obra a ver lo que estaban haciendo los hermanos González, para complacer al generalísimo, un hotel que representaba los avances culturales y políticos de la República Dominicana ante el mundo, en uno de los enclaves costeros más mágicos de Ciudad Trujillo.

Hotel Jaragua

El hotel Jaragua fue inaugurado el 18 de agosto de 1942, aun no se conoce de donde surge la idea de este edificio blanco, ejemplo de pura racionalidad constructiva, acostado frente al mar, libre, orgulloso y ágil. Hasta la fecha no existían antecedentes de un hotel moderno en toda la región, después del Jaragua, la faja tropical vio el nacimiento de obras como el Caribe Hilton en Puerto rico de 1949, o el Panamá Hotel, en panamá de 1947, otras estructuras similares, pero de menor escala, calidad e impacto continuaban sucediendo en varias islas caribeñas, quienes han reconocido haberse influenciado en el Jaragua.

Esta obra no pasó desapercibida ante el escenario de la arquitectura mundial, varias personalidades estuvieron visitando la ciudad para conocer el proyecto, entre ellos, el antiguo Jefe de Guillermo en Nueva York, Edward Durrel Stone.

En 1985, se lleva a cabo la demolición del Hotel Jaragua, bajo un acuerdo de duda integridad, encauzado impunemente desde los despachos de funcionarios públicos del gobierno en turno, a pesar del compromiso del estado dominicano de proteger los bienes nacionales, patrimoniales y culturales.

Guillermo González en frente de la fachada del Hotel Jaragua

La oposición se levanta desde una sociedad que miraba atónita, con indignidad e impotencia, pero era la misma obra que se resistía a su demolición, a pesar de las cargas de dinamita, hubo de ser destruido a mandarriazos, tal barbarie protagoniza uno de los merengues tempranos del cantautor Juan Luis Guerra “Requiem sobre el Jaragua”.

Después de la realización del Hotel Jaragua en 1942, los hermanos González, inician la primera etapa de tres niveles del edificio de apartamentos reconocido como el Jaragüita, situado también en la avenida George Washington, es en este complejo de edificios Guillermo instala su apartamento, donde vivió muchos años antes de su muerte.

Poco tiempo después de inaugurado el Jaragua y mientras eran realizadas una serie de residencias privadas de gran prestancia en la capital, González estructura un equipo junto al Arq. José Antonio Caro Álvarez, y el Ing. Bienvenido Martínez Brea, este grupo de reconocidos profesionales se encarga de realizar tres obras de especial significado, el desaparecido Hipódromo Perla Antillana de 1944, el Casino de Güibia en 1947 y el cuartel de bomberos también de 1944.

Hipódromo

El hipódromo consistía fundamentalmente en una pista de 1,000 metros, una casa club con gradas y una serie de cuadras, servicios e instalaciones menores.

Edificio de Bomberos

El edificio de bomberos se mantiene hoy, a pesar de varias intervenciones desafortunadas, tanto es su volumetría como en su actual distorsionada paleta cromática.

El casino de Güibia también ha sufrido penosas transformaciones, después de los trabajos de reparación interpretativos posteriores a los daños producidos por el ciclón David, en 1979.

Casino de Güibia

La resonancia del Hotel Jaragua motiva la inmediata programación de una serie de piezas claves para lo que habría de construirse en el inventario de hoteles del estado dominicano, catálogo hoy todavía vigente, Guillermo González es el encargado de los proyectos, para dos Hoteles; Hotel Montaña en Jarabacoa, y un hotel de playa, el hotel Hamaca en Boca Chica.

El hotel montaña era una instalación montada sobre la Cordillera Central, en la carretera que conecta la ciudad de la Vega, en el Cibao central con uno de los puntos más paradisíacos del país, Jarabacoa. El segundo hotel, de playa, diseñado en 1949 y terminado en 1951, es posiblemente el proyecto de mayor poesía en toda la obra de González, Hotel Hamaca, en la costa sur del país, sobre la playa más cercana a Santo Domingo, Boca Chica.

Boceto Hotel Hamaca, Boca Chica.

Guillermo González desarrolló en varios momentos de su carrera una relación muy íntima con el mundo académico, en 1943 se integra a las aulas de proyección arquitectónica de la Universidad de Santo Domingo, en ese momento el campus estaba siendo diseñado y construido en su nueva localización.

El primer trabajo de urbanismo a gran escala conocido en el que participa Guillermo, es el plan maestro para el campus de la Universidad de Santo Domingo, siguiendo la corriente de desarrollar nuevos campus universitarios, modernos y de gran calidad urbana como en otras universidades de américa latina.

UASD

El proyecto urbanístico de la hoy conocida universidad autónoma de santo domingo, fue ejecutado por el equipo conformado, por Guillermo González, José Antonio Caro y José Ramón Báez López-Phna, ultimo en unirse al grupo de profesionales.

Hoy en día el campus ha perdido su capacidad de integración urbana con el resto de la ciudad, aspecto de vital importancia en el plan original.

Escalinatas del Conde, Ciudad Colonial.

Una de las intervenciones más discretas de Guillermo fue el proyecto para el espacio público de las escalinatas de El Conde, la fecha de ejecución de esta obra encargada a Moncito Báez, no ha sido precisada aun, la escalinata resolvió de manera definitiva la interconexión entre la vía central del centro histórico y el borde oeste del puerto de la ciudad.

Feria de la paz

La Feria de la Paz y la Confraternidad del Mundo Libre produjo gran impacto para la sociedad dominicana, en su momento, su realización definió un antes y un después en la cultura del espacio en la Republica dominicana.

Feria de la Paz y la Confraternidad del Mundo Libre.

El régimen de Trujillo se valió de la destreza de Guillermo González, y un grupo de artistas e ideólogos, para realizar el más espectacular de todos los proyectos de la Era trujillista, La Feria de la Paz y la confraternidad del mundo libre, de 1955, la obra estaba destinada a celebrar los 25 años en el poder del mandatario.

El 22 de octubre de 1954, el decreto no. 279 declara que la Feria, estaría bajo los auspicios del gobierno dominicano, y fija fecha de inauguración para el 20 de diciembre del 1955. Igualmente se anuncia que los terrenos serían quinientos mil metros cuadrados, aproximadamente, limitados por la carretera Sánchez al norte, la avenida George Washington al sur, el hospital infantil angelita al este y la cervecería nacional al oeste.

Feria de la Paz

Una vez concluidos los arduos trabajos de la feria, Guillermo asume nuevamente en su carrera, su posición de profesor, contribuyendo a la formación de una nueva generación de arquitectos, fungió como docente en las aulas de la Universidad Autónoma de Santo Domingo y la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña, hasta sus últimos días.

Entre los últimos trabajos realizados por Guillermo se conoce, la primera vivienda realizada en el sector de arroyo hondo, para la familia Barletta, otros proyectos realizados en sociedad con el arquitecto Billie Reid, como el conjunto para santo domingo motors en el ave. Jonh F. Kennedy.

Antiguo Bank of América

González muere sin ver terminada su última obra, un pequeño edificio de dos niveles situado frente a la catedral de santo domingo, en el entorno del parque colón, para el bank of américa.

Con planes pendientes de visitar a sus hijos en Málaga, un infarto fulmínate sorprende a Guillermo, falleciendo el 13 de noviembre de 1970. En su honor, se celebra el día de la arquitectura dominicana el 3 de noviembre, día del natalicio de Don Guillermo González.

Fuente; Trazos en el mar, Gustavo Luis Moré, 2015

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